Booooooooooooo!

Por Miriam G.

fantasmasgrupo

No iba a escribir esta entrada sobre fantasmas, no están muy bien ni las galletas ni las fotos. Que las fotos no estén tirando a mal, es completamente responsabilidad mía, me dio pereza sacar el trípode. Y la responsabilidad sobre las galletas esta dividida, las decoramos entre Candela (9 años) y yo, pero con la colaboración inestimable de María (4 años). Pero hemos recibido un montón de correos preguntándonos cómo se hacen , así que al final me he animado, y os lo voy a contar, es muy fácil, no voy a tardar apenas.

This post about ghosts was not supposed to exist. Cookies are not very nice, pictures neither. The fact that the photographs are barely ok is entirely my responsibility, I didn’t feel like taking the tripod. And about the cookies, Candela (age 9) and I decorated them, but with the invaluable help of Maria (age 4), so responsibility here is shared. But we have received a lot of emails asking us how we made them, so in the end I have decided to go for it and tell you, it’s very easy, it will not take long.

Paso 1: Una diseñadora de galletas basándose en el cortador, prepara unos cuantos diseños.

Step 1: Based on the cutter, a cookie designer prepares several sketches.

candelapintando

Paso 2: Horneamos galletas con forma de fantasma y preparamos glasa con muy poco agua.

Step 2: Bake some cookies with the shape of a ghost and prepare some thick royal icing with very little water.

galletashorneadas

Paso 3: Sin miedo, ponemos voluminosos y narigudos niños encima de las galletas. Los dejamos secar unas cuantas horas.

Step 3: Fearlessly, create voluminous and big-nosed children on top of the cookies. Let them dry for a good few hours.

Niños

Paso 4: Preparamos glasa con muchísima agua y se la echamos por encima a modo de sábana, sin miedo, porque queremos cubrir completamente la galleta. Con glasa negra le ponemos ojitos. Los ojitos se los puse yo, pero las sábanas entre las tres, es divertidísimo apretar la manga sin miedo y sin cuidado. Los ponemos a secar/escurrir sobre una rejilla.

Step 4: Prepare some very thin royal icing using a lot of water and pour it over the cookies, don’t be shy, we want to cover them completely. With black icing we create the eyes. I did this, but the three of us covered the cookies with their white ‘sheets’, it’s very funny to squeeze the piping bag being completely careless. Let them dry/drain on an oven rack.

niñosconsabana

Y listo, hemos terminado. Os lo dije, era muy fácil.

Done. I told you, it was very easy.

primerplanofantasmal

Un beso gordo, Miriam G.

A big fat kiss, Miriam G.

¡Muchísimas gracias Gloria!

¡Abracadabra! ¡Que no se vuelva a hundir la glasa!

Por Mensaje en una Galleta

Abracadabra! Royal icing will not sink anymore!

bruja

La glasa tiene la fea costumbre de hundirse y, en ocasiones, hasta de explotar. Todas hemos sentido la frustración del puntito que ha hecho crack o del bracito hundido.

Mientras está húmeda la glasa, todo va bien, con deciros que hasta brilla. Pero a medida que se seca aparecen los problemas, pierde agua y por tanto volumen, y lo hace más rápidamente en la superficie que en el resto. Por eso, cuanto más voluminosa sea el área, este efecto es mayor, porque las diferencias entre la base y la superficie son mayores. Cuando se ha secado la superficie, la glasa seca, que es más pequeña, ve como la glasa húmeda que tiene debajo es más grande y tira de ella que, como ya está seca y no puede expandirse, se hunde o se rompe. Cuanto más estrecha sea la capa seca de glasa, menos capacidad tiene para adaptarse.

Royal icing has the nasty habit of sinking, and even exploding some times. We all have experienced the frustration of seeing how that little point cracks or how the small arm sinks.

As long as the royal icing is wet, things work ok, it shines even. But as it dries, problems occur, it loses water and therefore volume, and this happens faster on the surface. For this reason, the more voluminous the surface is, this effect is greater, because the difference between the base and the surface is big. When the surface is dry, the dried icing, whose surface is smaller, notices how the wet royal icing below, which is bigger, pulls, and as it is dry and can not expand, it sinks or breaks. The narrower the dry layer of royal icing is, the lesser capacity it has to adapt.

ojosdegato1

¿Cuál es la solución al problema? Glasa con menos agua, glasa más “densa”. Pero la glasa densa nos da superficies irregulares y piquitos nada estéticos. Y ni soñar hacer marbling con ella. Entonces ¿qué hacemos? Seguimos esta regla sencilla:

Todo lo que no puede conseguirse en un paso, puede conseguirse en dos o más. De esta forma podemos usar glasa muy densa a modo de “cimientos” y luego cubrirla con una capa de glasa más líquida para tapar las imperfecciones y que nos permita utilizar la técnica wet on wet.

Vamos con un ejemplo: ojos saltones de gato para Halloween:

Which is the solution to the problem? Royal icing with less water, more dense. But dense icing gives us irregular surfaces, and a lot of non-esthetic points or peaks. And forget about marbling with it. What do we do then? Follow this simple rule:

Everything you can’t get in one step, you can get it in two or more. This way, we can always use very dense royal icing as ‘foundation’ and then cover it with a layer of thinner icing, more liquid, to eliminate the imperfections and which also allows us to use the wet on wet technique.

Let’s go with an example, a cat’s bulging eyes for Halloween:

pap

  1. Utilizamos glasa con muy poca agua para conseguir volumen sin hundimientos.
  2. Cubrimos con glasa de consistencia wet on wet.
  3. Añadimos un punto negro.
  4. Con la ayuda de un palillo distribuimos la glasa negra hacia arriba y hacia abajo.

Así de fácil.

Let’s go with an example, a cat’s bulging eyes for Halloween:

  1. We use some royal icing with very little water to get a volume that doesn’t sink.
  2. Cover it with wet on wet consistency royal icing.
  3. Add a black dot.
  4. With the help of a toothpick we distribute the black icing up and down.

That easy.
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ojosdegato2

Un beso, Miriam G.

Kisses, Miriam G.

¡Muchísimas gracias, una vez más: Gloria, eres la mejor!

Calaveras fosforito – Fluor skulls

Por Mensaje en una Galleta

Estas galletas son súper sencillas de preparar, ahora os cuento cómo. Las calaveras dan un poco más de trabajo y hace falta isomalt, que si bien no es algo raro, no se encuentra en cualquier cocina, en la mía está porque Cristina de  Mis galletas y otras cosas  nos regaló un bote de un kilo, y como soy una abusona me lo quedé y no le deje a Estíbaliz ni 100 gr. Las calaveras se pueden sustituir por cualquier chuchería de Halloween.  Es fácil encontrar caramelos terroríficos en cualquier kiosko.

El isomalt tiene el mismo rango de sabor que el azúcar, la mitad de calorías, es apto para diabéticos y dicen que más indigesto, pero su ventaja fundamental es que con facilidad pasmosa puedes hacer caramelos transparentes o de cualquier color. También filigranas, pero eso lo dejamos para el capítulo dos.

He leído reiteradamente en internet que la proporción que hay que utilizar es de 50 gr de agua por 100 gr de isomalt, pero a mí esa mezcla me daba como resultado un caramelo gelatinoso. Así que tras varias pruebas apenas añadí un par cucharitas de agua. La temperatura ideal para trabajar con el isomalt es 150º, os recuerdo que el azúcar común empieza a tostarse a 140 º.  Tened cuidado con los recipientes que usáis, porque si no elegís bien y se desfondan luciréis una linda quemadura en el empeine durante semanas.

Se puede calentar de varias formas la mezcla de mucho isomalt y poca agua, pero a mí como me ha dado buenos resultados el microondas no me he complicado más.  A potencia máxima removiendo de vez en cuando, cuando llega a 150º esperamos a que se atempere un poco y la repartimos en distintos recipientes done le ponemos colorantes. Usé los electric de Americolor que podéis encontrar en  ENJULIANA.com Después se rellenan los moldes y esperamos a que enfríe fuera de la nevera antes de desmoldar.

En las fotos parecen que tienen luz dentro, y es así,  los atravesaba la luz de la tarde.

Las galletas las hice con esta receta, pero esta vez nada de champán, mucha vainilla.

Para la tierra trituré unas 8 galletas en la thermo a velocidad máxima.

Los ojitos son de glasa muy densa para que no hagan crack, con una bolita negra encima.

Un beso, Miriam G.

 

Gracias, gracias, gracias y galletas de chocolate rellenas de nubes.

Por Mensaje en una Galleta

Hemos tardado un poquito en publicar esta entrada. Pero eso no significa que no estemos infinitamente agradecidas tanto a los seguidores de este blog, como a los de nuestra página en Facebook. Haber conseguido el segundo puesto en el Concurso de blogueros cocineros de Canal Cocina es muchísimo más que un sueño hecho realidad,  una y mil veces, ¡gracias!

Y vamos a celebrarlo por todo lo alto, por las nubes.

Hace tiempo, las que tenéis thermomix lo recordareis, se puso de moda hacer nubecitas caseras, que tenían para mi gusto mucho de caseras y poco de nubecitas. Cuando vi en el adorable blog de Haniela estas galletas, decidí que era el momento de intentar hacer nubecitas, nubecitas…

No me gustan las recetas con muchos ingredientes, ni las galletas decoradas con muchos colores, soy una chica simple, lo que ahora viene llamándose minimalista.  Cuando leí el fregado que había que organizar,  y realmente cuando terminas hay que fregar, estuve a punto de echarme para atrás.

Empezamos con los ingredientes, que son,

  • 250 ml de agua.
  • 400 gr de azúcar.
  • 20 gramos de gelatina neutra.
  • Media taza, 125 ml de Sirope Claro de Maíz (por traducirlo de alguna manera)
  • Dos claras de huevos, o dos claras de huevo restituidas a partir de albumina.
  • 1 pellizco de sal.
  • El aroma que prefiramos. Yo elegí en alarde de originalidad “Marshmallow”
  • Colorantes.
  • Maicena y azúcar glas, y para el rebozado final.

Ponemos en un cazo la mitad del agua, el azúcar, la sal y el sirope, a fuego bajo y vamos moviendo hasta que se deshaga el azúcar, en ese momento subimos el fuego hasta fuego medio y dejamos hervir sin remover 10 minutos.

Mientras tanto en la otra mitad del agua hidratamos la gelatina y montamos a punto de nieve las claras.  A pesar de que he leído por todo lo ancho y largo de la blogosfera que la Thermomix es alérgica a las claras, he tenido suerte y la mía no lo es: hace una glasa estupenda,  las monta a punto de nieve, el merengue me queda tieso… A la de Estíbaliz le pasa lo mismo.

Sacamos las claras montadas de la maquinita, y colocamos la gelatina, encima le echamos el jarabe de sirope y azúcar y batimos a velocidad 3 y medio hasta que tengamos un mejunje blanco del triple del tamaño inicial, unos 5 minutos. Añadimos las claras, los aromas y batimos otro poco. Si queremos darle color al asunto éste es el momento.

Cogemos un molde rectangular por color , lo forramos con papel film bien estiradito, lo rociamos con spray desmoldante  y dejamos que la incertidumbre nos coma por dentro durante al menos unas 12 horas.

Y empieza la diversión.  Desmoldamos, y colocamos la plancha de nubecitas sobre una superficie dura, elegimos un cortador metálico y lo  rociamos con spray desmoldante. A continuación rebozamos las nubecitas en maicena y azúcar, bien rebozadas y el exceso se lo quitamos haciéndolas saltar en un colador. Ésta es la parte que más les ha gustado a mis hijas.

Por otro lado preparamos la receta de Lilaloa y estiramos la masa muy finita, 2mm. Y  cortamos las galletas usando el cortador linzer de Halloween de Wilton, que nos costó muy baratito, 6,5 euros en la casita dulce de las flores.

Las nubecitas se pegan a las galletas usando una gota de chocolate derretido.

Un beso, Miriam G.