El final del verano y la receta de la glasa de chocolate

Por Miriam G.

botellama

Tras unas merecidas y cortas, muy cortas -casi inexistentes- vacaciones… (¿cómo han podido pasar tan rápido? Y si ha sido tan poco tiempo ¿cómo he podido engordar tres kilos? ¡Horror!) A lo que iba… tras el suspiro que ha durado agosto, aquí estamos de nuevo preparando Halloween y Navidad mientras disfrutamos de tardes de piscina y nuestros congeladores siguen atiborrados de polos flash. Con estos calores no he encontrado los arrestos para decorar bellotitas, murciélagos, o gatitos, que hubiera sido lo suyo. En lugar de eso, para la presentación de nuestra receta de glasa de chocolate, he preferido un diseño sencillo al que he llamado: “El final del verano” con unas mariposas abandonándonos, como metáfora de las altas temperaturas. Y se marchan porque estoy invitando al tiempo a que refresque ja, ja, ja. Una chica de Ponferrada no puede con “agosto en otoño”. Espero que os gusten.

Y nada, no os mareo más y os cuento la receta:

Ingredientes

- 500 gr de azúcar super fino (icing sugar)
- 4 cucharadas de albúmina o polvo de merengue (15 ml cada cucharada)
- 3 o 4 cucharadas (15 ml cada cucharada) de cacao puro en polvo. Nosotras, como sabéis, usamos Valor
- 60 ml de agua
- 1 cucharita (5ml) de aroma de chocolate, opcional.
- 1 cucharita (5ml) de un buen aroma de vainilla. He usado el de vainilla bourbon de Decorelief. ¿Cuál es la diferencia entre usar 3 o 4 cucharadas de cacao? Con 3 cucharadas, la glasa es más clarita, tiene un sabor más suave y nos dará algún disgusto menos. Para estas galletas he usado cuatro porque iba a teñir la glasa de negro y necesitaba un color oscuro para añadir menos colorante. Y no os voy a engañar: me pirra el chocolate.

Elaboración

Paso 1. Mezclamos muy bien los ingredientes secos: albúmina, cacao y azúcar. Si usamos la thermo bastan unos segundos a velocidad alta.

Paso 2. Incorporamos el agua y el aroma a los ingredientes secos.

Paso 3. Mezclamos durante 3 minutos a la velocidad más lenta que nos permita nuestro robot de cocina, paramos para bajar el azúcar que se haya podido quedar en las paredes y mezclamos durante otros 3 minutos más.
Para usarla le añadimos un poco más de agua, pero no tanta como la que necesita la glasa normal.

Algunas advertencias:

- Tarda más en secar, tenemos que ser pacientes.
- A veces, cuando la extensión que cubrimos es muy grande y hemos usado 4 cucharadas de cacao en lugar de tres, la superficie parece que quiere ondularse, sobre todo si hemos usado una boquilla pequeña para glasear las galletas. Si la galleta es grande debemos usar una boquilla grande.
- No la probéis si no queréis comérosla a cucharadas.

maripiosasma

La decoración es muy sencilla. Las mariposas son pequeñas galletas de chocolate que hemos decorado con glasa roja y blanca. Y después hemos pegado con un poquito se glasa sobre la galleta de chocolate. La ventaja de estos “transfers” de galleta es que nos permiten colocar la mariposa saliendo de la galleta para que dé la impresión de que se está yendo, como el verano.

La trayectoria de la galleta esta pintada con un pincel fino y un poco de colorante blanco. Y si yo he sido capaz de dibujarla, que soy nula para las bellas artes, cualquiera puede.

desdearribama

Ahora a disfrutar del chocolate y de este otoño de temperaturas estivales.

Un beso gordo, Miriam G.

¿Bailas, princesa?

Por Miriam G.

bandeja

Últimamente se me puede ver por el pasillo dando ridículos saltitos ochenteros y pegando grititos: “Holiday Celebrate”. No le encuentro sentido ni explicación, pero apostaría que es mi subconsciente pidiendo descanso. Ha sido un año de muchos talleres y poco horno, y eso pasa factura.

Para nivelar la balanza y alejarnos del ordenador  nos apuntamos a un taller con Fran Segura en La Mesa Málaga, como siempre resultó un placer y muy instructivo. Tuvimos  la suerte de coincidir con María Ángeles Sánchez Serrano, a la que adoramos. A María Ángeles nunca le falta ni una palabra amable, ni una sonrisa. A pesar de quererla mucho, la amenazamos de muerte si no empezaba pronto a decorar las galletas con glasa. Ella, no falta de razón, se quejaba de que con el poco tiempo del que dispone le resulta imposible llenar mangas de 5 colores y usar tres o cuatro consistencias distintas.

Estas galletas son en su honor, una sola manga, una sola boquilla, una sola consistencia y un solo color para la glasa. De acuerdo, tienen el truquito de la pintura, pero pintarlas lleva unos 10 segundos por galleta y en mi caso nada, porque las pintó María, una niña de 5 años.

La consistencia que vamos a utilizar es la de perfilado y relleno, una consistencia de compromiso, lo suficientemente densa para que el perfil aguante el relleno, y lo suficientemente fluida para borrar los bordes y nivelarse agitando un poco la galleta. La boquilla, un 2 de PME. El color, rosa.

vestidopp

Paso 1
Las áreas pequeñas no aguantan bien el volumen, como sabéis se hunden, para solucionarlo vamos a usar dos trucos:

  • Echamos una capa muy, muy finita, para el cuerpo del vestido, para esto tendremos que poner muy poca glasa y ayudarnos con un palillo para repartirla.
  • Ponemos un refuerzo en lo que será el cuello del vestido

paso1

Paso 2
Rellenamos pliegues alternos del vestido y esperamos a que se seque su superficie antes de seguir. Les podemos dar cierto volumen, quizá alguno se hunda un poquito, pero no nos importa, cuando los pintemos conseguiremos un efecto muy natural.

paso2

Paso 3
Rellenamos los pliegues que nos faltaban. Y esperamos a que se sequen.

paso3

Paso 4
Pintamos con una pintura metálica el vestido.

paso4

Yo he utilizado esta:

pinturametalica

Paso 5
Les ponemos cuello y cinturón en el mismo color a los vestidos y esperamos a que se sequen. Preparamos pintura metálica un poco más oscura añadiendo colorante a la que tenemos y los pintamos.

pintura

¡Hemos terminado!

esperando

María Ángeles ahora ya no tienes excusa: ¡a decorar!

Un beso gordo, Miriam G.

Love is in the air, literalmente hablando.

Por Estíbaliz

LO-VE

Sirva esta entrada bien cortita a modo de inspiración por si no se os ocurre qué galletas hacer para San Valentín. Son sencillísimas porque solo tenéis que preparar una manga con un poco de glasa madre que pondremos a modo de cimientos para que no se nos hundan los volúmenes y cubrirla luego con glasa roja. Si queréis tirar la casa por la ventana, aplicadle un poco de purpurina para darle alegría.

LOVE2

La masa esta vez no está tan blanca como otras veces, sino que al cambiar el azúcar blanco por el moscobado en nuestra receta de galletas de vainilla, tiene un bonito color dorado y un sabor espectacular.

Y dicho esto, para quienes lo celebren ¡Feliz San Valentín!

Un beso,

Estíbaliz

¡Muchas gracias, Gloria!

Arbolito de Navidad con glasa, solo con glasa.

Por Estíbaliz

arbolalzado2

Antes de empezar el post quiero hacer una advertencia: LAS PERSONAS QUE PADEZCAN DEL CORAZÓN, DEBEN ABSTENERSE DE HACER ESTE ÁRBOL. Durante la realización del mismo se producen episodios de mucho estrés y llantinas, y no todos los corazones pueden soportar tal carga emocional. Efectivamente, lo pasé fatal.

Ahora ya puedo continuar con el post. Si estáis decididos a hacerlo tendréis que agenciaros los siguientes materiales:

  • Cucuruchos de helado, como ya os habréis figurado.
  • Papel de horno o bolsas para galletas de tamaño suficiente como para cubrir el cucurucho
  • Glasa madre con 65 ml de agua, en vez de los 70 para que, al añadirle el colorante, siga siendo espesa (vamos a trabajar con la fuerza de la gravedad en nuestra contra y no queremos que el diseño termine siendo un churro)
  • Boquilla del 4, para que las decoraciones sean más robustas
  • Una peana de galletas para que el árbol luzca como se merece, incluso encima de unos macarons también tiene que quedar precioso
  • Sirope claro de maíz para pegar la estrella

Empezamos recortando los cucuruchos, los que yo conseguí no tenían el borde igualado así que los corté, primero con un cuchillo de sierra y luego con otro de borde liso para terminar de pulirlos. Esmeraos en esta parte porque un cucurucho “cojo” se tumba fácilmente.

Después recortamos el papel de horno (o la bolsa de galletas) y envolvemos con él el cucurucho pegándolo al principio y al final con esa glasa que ya tendremos lista. Y ya podemos comenzar a decorar.

Collagecucuruchos

No cometáis el mismo fallo que yo y os entusiasméis decorando el cono hasta abajo porque luego no hay quien lo maneje y se pasa muy mal intentando no tocar ninguna de las decoraciones. Por cierto, intentad que queden pegadas unas con otras para darle más solidez al árbol.

Sigamos. Al día siguiente ya sabía que los arbolitos estaban secos, pero fui dilatando el tema del despegue (y no me refiero a aviones) buscándome otras tareas caseras para no “enfrentarme” a ellos. Cuando ya no tenía más excusas me atreví a sacar el cucurucho de helado, eso estaba chupado. Ahora llegaba lo verdaderamente estresante: despegar el papel de horno, con mucho cuidado, ya os lo habréis imaginado. Pues a pesar de todo el cuidado del mundo, aquello terminó en tragedia:

desastre

No pasaba nada, tenía todavía dos oportunidades más, que terminaron siendo una sola ¡qué estrés! Pero mirad por dónde las musas vinieron a visitarme y se me ocurrió ayudarme de un palo de brocheta para despegarlo todo.

brocheta

Fui introduciendo el palo entre la glasa y el papel y aplastándolo contra el eje del cono, suavemente pero pulso tembloroso… Y aquí es donde viene la llantina porque no podía creerlo ¡se había despegado entero! ¡y sin romperse! ¡qué alivio! Menos mal que era la hora de la siesta y nadie me vio ¡lo había pasado tan mal!

Ahora ya todo era cuesta abajo, le pegué la estrella (un transfer de glasa) con un poco de sirope de maíz y di por cumplida la misión ¡Qué alegría!

arbolplanta arbolpicado

Un beso,

Estíbaliz

P.D.: Muchas gracias, Gloria. No la dejamos descansar ni en Navidades